Dejar atrás los viejos sistemas de recuerdos que no nos sirven, que truncan nuestro camino hacia el futuro... es una solución que todo el mundo propone cuando las cosas cambian; el problema real esta en reconocer a los sistemas dañinos porque uno puede confundirlos con aquellos sistemas que causan daño pero que son anclas de nuestra historia, recuerdos que amarran nuestra vida y nos definen... Mirar hacia atrás mientras los pies van hacia adelante. Las personas siempre son lo más difícil de olvidar porque las guarda uno dentro de muchas cajas de nuestra memoria... estan en la memoria de nuestro cuerpo: piel, nariz, labios, lengua, manos, sexo... estan guardadas en nuestra alma, dentro de la materia que nos define como seres humanos, en la consciencia, grabadas con fuego algunas veces. En definitiva creo que algunas personas las conocemos con el único fin de recordar que no somos ángeles, sentimos algunos la necesidad de que nos necesiten, somos adictos a la satisfacción de saber que alguien nos busca y nos pide vivir de nuestra existencia; pero no somos ángeles, tenemos carne, hueso y corazón, no somos inmunes; en cada una de esas experiencias perdemos algo, a veces las alas, a veces una mano, siempre perdemos el corazón y los ojos; pero, qué tiene, si no somos ángeles, es mejor vivir y desvivirlos, al final del tiempo, lo que sea que eso signifique, solo quedará la satisfacción de haberlo vivido y el conocimiento de eso que sentimos.
Amar y ser amado se convierte en un juego de palabras definido por quienes deciden jugarlo.
lunes, 1 de septiembre de 2008
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