Tengo ganas de gritar pero no tengo un lugar para hacerlo; gritar en una bolsa y encerrar en ella estos deseos de arañar la pared y marcar en sangre mis dedos, abrirme una herida y verme por dentro, ¿qué es lo que no me funciona?, ¡Carajo!, algo me funcionará de más, qué es lo que me provoca y me hace esta rabia que parece interminable, contra qué, contra quien... Mi mente camina, haca un hueco en mi imaginación de tanto ir y venir, con sus pasos arrastrando, lastimando mi conciencia con la punta de sus pesados zapatos. No sé de dónde viene este calor que hace arder mis puños, la siento en mi piel y en mi pecho, en el nudo de nervios junto al corazón que sólo me tira al igual que un jinete a su caballo. Mi aliento contrasta y es helado, pesado, congela la tristeza para que no se escape de mis labios...estoy tan harto y lleno de asco... de rabia contra qué, contra quién, seguro estoy yo entre los nombrados, el coraje contra uno mismo pesa más que miles de ojos juzgando con rencor. Ayer dormí pensando en escribir esto, debí levantarme y escribirlo en ese momento, ya ven... las decisiones y el arrepentimiento siempre van de la mano.
Sentarme un rato y pensar... contar los segundos de un minuto, una hora... ¿estaré sentado aqui una semana?, el mes corriente y el que viene, si no escribo mañana... no se imaginen ni se apuren... ya saben la razón de mi ausencia.
jueves, 28 de agosto de 2008
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